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Poderosa señorita, doña coca

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Recuerdos del presente

Poderosa señorita, doña coca 

Humberto Vacaflor Ganam

Poderosa señorita es doña coca. En los últimos días provocó un impasse entre dos ministros, aunque pocos le hayan prestado atención.

El ministro de Gobierno, Calos Romero, tuvo que recordar al ministro de Economía, Luis Arce Catacora, que los cocaleros del Chapare son ilegales, y que no podrían pagar impuestos, como quisiera el recaudador, que muchas ganas tenía de incorporarlos en la esmirriada lista de los contribuyentes.

Es tan poderosa doña coca que la semana pasada el diario El Tribuno de Salta informó que ninguna carretera de esa provincia argentina está libre de la presencia de los narcotraficantes que comercian la droga procedente de Bolivia.

Y las autoridades de la ciudad de Rosario, allí donde nació Leo Messi, están en situación tan incómoda como las de Ciudad Juárez, de México, porque los cárteles de la droga se enfrentan en las calles y arman batallas a campo abierto contra la policía.

Un reportaje publicado por El Deber reveló que la cocaína que llega del Perú es comprada en la frontera, o más adentro de ese país, a razón de 900 dólares el kilo. En Bolivia se triplica en peso y se decuplica en precio: se la exporta a razón de 9.000 dólares el kilo

Es que aquí, decía la nota, hay todos los elementos químicos necesarios para esa maravillosa transformación, mientras que en Perú están prohibidos.

Doña coca es millonaria, además de ser poderosa.

Con la coca de las 32.000 hectáreas que existen en Bolivia se podrían producir 200 toneladas de droga. Si sólo se destinara a ese fin la coca del Chapare, que es ilegal, tendríamos que se producen 100 toneladas.

Exportadas esas toneladas al precio de 9.000 dólares el kilo, tendríamos que darían 900 millones de dólares. Y si se añade a ese monto lo que rinde la droga que se importa a precio tan conveniente del Perú, pues estamos ante el negocio del siglo, o del milenio.

Si el ministro de Economía viera estas cifras se le iluminarían los ojos. Pero ahora sabe, porque se lo dijo Romero, que eso no se puede. Son ilegales.

Quizá toda esa plata sirva para el “vivir bien” de muchos, pero el TGN no podría beneficiarse de ella, por lo menos no de manera frontal, por encima de la mesa.

Son las dificultades de tener que vérselas con una señorita tan poderosa, con tan buenas conexiones.

Vacaflor.obolog.com

 

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