Avisar de contenido inadecuado

Papa negro: el rentismo mata a Venezuela

{
}

Extractado de un artículo del New ork Times publicado por El Deber

QUIEN TIENE LAS IDEAS CLARAS SOBRE LA CRISIS VENEZOLANA ES:

Mediador y crítico

(...) Se trata de Arturo Sosa Abascal, un jesuita que ha dedicado sus esfuerzos intelectuales a entender Venezuela. Además, será el primer latinoamericano que dirigirá la Compañía de Jesús en más de 500 años.

Por más que haya una transición tranquila del poder, dice Sosa que no se entiende lo que pasa en Venezuela si no se recuerda que es un país que vive de la renta petrolera. “La administración exclusiva de esos recursos por parte del Estado es una de las condiciones que imposibilita la formación de una sociedad democrática normal donde el Estado está subordinado a los ciudadanos”. No existe en la región latinoamericana ningún país que tenga características tan profundas de economía rentista, de paternalismo estatal y de clientelismo como las que históricamente han estado presentes en Venezuela, especialmente desde que el petróleo surgió como factor determinante del proceso económico nacional.

En Venezuela, el rentismo hace que los ciudadanos estén subordinados a un Estado paternalista, lo que impide una dinámica democrática normal. Por eso, el proyecto político iniciado por Hugo Chávez “no se sostiene en sí mismo, ni económica ni política ni ideológicamente en una propuesta novedosa”, aunque ganas no le falten para solucionar el rentismo.

Por más que en algunos de los planes nacionales formulados a través del tiempo se haya anunciado la idea de deshacer o atenuar la sujeción al petróleo, este ha persistido en marcar la pauta del comportamiento económico nacional venezolano, según la analista Nelly Arenas. Así, la renta petrolera fue de suma importancia en la implementación del programa que Rómulo Betancourt y el partido Acción Democrática (AD) desplegaron en lo que se conoció como el Trienio (1945-1948), valiéndose de un discurso incluyente y la necesidad de construir una sociedad democrática.

Ese discurso, elaborado sobre todo por Betancourt, prometía la redención del pueblo y la puesta a su servicio de la riqueza petrolera, arrebatada por la “avidez” de las compañías extranjeras. La reforma de la Ley de Hidrocarburos de 1943, mediante la cual la nación multiplicó fabulosamente sus ingresos por concepto de renta, permitió al Gobierno ampliar el gasto social. Con ello se concretaban los arreglos de la Constitución de 1947, la primera en consagrar un Estado de corte social en Venezuela y dar sustancia institucional a un tipo de gobierno rotulado como radicalmente populista.

En adelante, el discurso político se irá adecuando a la idea de que el petróleo y los recursos que se obtienen de él les corresponden por derecho a los venezolanos, en virtud de que es el “cuerpo natural de la nación”, es decir, la tierra que lo provee. El paréntesis de seis años de la dictadura militar de Marcos Pérez Jiménez (1952-1958) no diluyó esta noción. Por el contrario, la reinauguración del sistema democrático tras la caída de aquel régimen encontró en el rentismo su más sólido cimiento. Según Sosa, la oposición venezolana tampoco tiene un proyecto que permita pensar en un futuro no rentista, que es la única solución en Venezuela

{
}
{
}

Deja tu comentario Papa negro: el rentismo mata a Venezuela

Identifícate en OboLog, o crea tu blog gratis si aún no estás registrado.

Avatar Tu nombre

Los comentarios de este blog están moderados. Es posible que éstos no se publiquen hasta que hayan sido aprobados por el autor del blog.