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No hagan olas

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Economía de palabras

No hagan olas

Humberto Vacaflor Ganam

 

No son los sueños de Dante Alighieri ni un capítulo de la %u201CCommedia%u201D pero resulta que acaban de informar que en Bolivia si vive un %u201Cinfierno impositivo%u201D del que los bolivianos sólo susurran, antes de migrar hacia el sector informal.

Con gestos de dicha, los funcionarios que administran este infierno dan cuenta de las multas, los cierres y clausuras de los réprobos que todavía no se resignan a vivir en el averno.

Diego Sánchez de la Cruz puso este informe en el portal PanAmPost el 16 de diciembre, pero por alguna razón llega a conocimiento de los bolivianos sólo dos meses después.

El dato es que la carga tributaria representa en Bolivia 37% del PIB, mientras que en los países vecinos esa carga está por debajo de 30%.

El informe viene a confirmar, desde lejos, los datos de la Fundación Milenio, que había dicho el año pasado que en los años del gobierno del MAS la presión tributaria fue creciendo, cada año, en 17%.

Un informe de Siglo 21 dice que, según el último informe del Banco Mundial del capítulo %u201Cdoing business%u201D, es tan complicado el sistema tributario de Bolivia que una empresa mediana necesita contratar a una persona, a tiempo completo, para que se encargue del tema durante seis meses del año.

El ciudadano se ha convertido en un esclavo del Estado, en un rehén, que debe pagar por el privilegio de vivir aquí más de lo que se paga para vivir en otros países con mejores servicios.

Aquí debe haber alguna explicación. Y quizá todo se deba a que la política no declarada abiertamente apunta a destruir al sector formal de la economía. Los contribuyentes forman parte del viejo sistema que debía ser arrasado, demolido, para que una nueva realidad surja de las cenizas.

El método es efectivo. Personas y empresas prisioneras del infierno dan un pequeño salto y pasan al paraíso de la informalidad y, si se atreven, al de la ilegalidad, que es mejor paraíso todavía.

El problema es cómo financiar los servicios del Estado con cada vez menos contribuyentes. Por el momento se lo hace esquilmando a los pocos que quedan, lo que explica por qué la presión tributaria va en aumento.

¿Quienes diseñaron este plan habrán pensado en el desenlace?

Vacaflor.obolog.com

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