Avisar de contenido inadecuado

¿Nacionalizaciones?: Las de antes

{
}

Nacionalización capitalista - El Diario

 Humberto Vacaflor
 
Nacionalizaciones eran las de antes. Las empresas afectadas se iban del país y desde el exterior iniciaban juicios para cobrar indemnizaciones.

Esta vez, el presidente Evo Morales “nacionalizó” Transierra pagando al contado US$ 133 millones, de tal modo que YPFB quedó en el control de 55% de las acciones del ducto construido en el año 2000 por la brasileña Petrobrás.

Fue una “nacionalización” al estilo capitalista. Hecha en una negociación de compra pura y simple de acciones. Hubiera podido ser hecha en la Bolsa de Valores de Nueva York, o de Sao Paulo. Una transacción entre empresas del sistema capitalista. Nada más.

El método es el mismo que se aplicó en la compra de acciones de 2006, cuando se anunció la anterior “nacionalización”, que consistió en otra compra de acciones. Esta vez faltaron los discursos, las bandas de música, los cascos de trabajadores en la cabeza del presidente, las crónicas encendidas. Nada de eso. Como la de entonces, esta fue una transacción capitalista sin emociones. Ni siquiera hubo una rebaja del precio por la depreciación de los activos, porque el ducto tenía 14 años de antigüedad. Nada. Cuánto cuestas, cuanto pago. Se acabaron los tiempos revolucionarios. No hay héroes. Sólo capitalistas con billeteras infladas. Ninguna emoción. Puro negocio. “Just business”. Capitalismo puro.

En 1937 y 1969 las cosas fueron hechas de diferente manera y anunciadas con discurso bien pronunciados por personalidades tan grandes como Carlos Montenegro o Marcelo Quiroga Santa Cruz, respectivamente. Esas sí fueron nacionalizaciones.

En aquellas épocas los alegatos eran perfectos, bien hilvanados, defendidos con dignidad, aunque en ambos casos el Estado boliviano terminó pagando indemnizaciones que en su momento fueron consideradas excesivas.

Esta vez, quizá porque el gobierno del presidente Morales tiene otro concepto de lo que son las nacionalizaciones, o simplemente porque las cosas han cambiado, las nacionalizaciones deben ser hechas al contado. Como en un supermercado, con caja registradora.

Lo cierto es que después de esta nueva “nacionalización”, YPFB quedó en control de 55% de las acciones de Transierra y de esa manera controla todos los ductos del país. Es un progreso porque revierte lo hecho por Gonzalo Sánchez de Lozada, que regaló los ductos a la Enron, la empresa que en 2001 hizo la quiebra más grande de la historia del capitalismo, con los bolivianos, todos ellos, como sus socios.

El anuncio de esta nueva “nacionalización” no fue repetido en el mensaje presidencial, quizá porque este tipo de medidas no ponen muy orgulloso al presidente. O porque al hacerlo disgustó a la presidente Dilma Rouseff, que perdió algunos puntos para las elecciones.

{
}
{
}

Deja tu comentario ¿Nacionalizaciones?: Las de antes

Identifícate en OboLog, o crea tu blog gratis si aún no estás registrado.

Avatar Tu nombre

Los comentarios de este blog están moderados. Es posible que éstos no se publiquen hasta que hayan sido aprobados por el autor del blog.