Avisar de contenido inadecuado

Hay que enterrar el caso Rozsa

{
}

Recuerdos del presente Una sana sepultura Humberto Vacaflor Ganam El caso “terrorismo-separatismo” está en terapia intensiva, sin esperanzas. Jueces, fiscales, abogados y testigos del gobierno se odian mutuamente. Y parece que odiaran también a sus mandantes. Es que están a cargo de un mamarracho, de un engendro mal concebido, mal diseñado y peor ejecutado. El problema que tienen en estos días es que el fiscal no quiere que se escuche a uno de sus propios testigos. Sí, eso. Y el juez, que también sabe lo que dirá el testigo del gobierno, colabora para que no se lo escuche. Las audiencias se suspenden, todos los días. Y se ve discutir a fiscales, jueces y abogados, todos ellos cansados de tanto ridículo. Se parece a la obra de teatro “Seis personajes en busca de autor”, de Luigi Pirandello. Esta vez es una conspiración de las evidencias, de los testigos de ambos lados, de los fiscales y los jueces del gobierno, que quisieran que todo esto acabara. Personajes en busca de una sana sepultura para el caso terrorismo-separatismo. Busqué a mi amigo, el general Gary Prado Salmón. Lo encontré cuando salía de haber asistido a un intento, frustrado por enésima vez, de que en el proceso legal se escuche al testigo del gobierno, que supuestamente ha sido convocado para dar evidencias contra los acusados, pero algo saben quienes lo convocaron que no lo quieren escuchar. Mi amigo está pagando una vieja factura con el castrismo. El gobierno de Evo Morales cree que debe ser castigado el militar que el 8 de octubre de 1967 capturó al Che Guevara en la quebrada del Churo. No perdona el gobierno, y sus asesores de inteligencia que llegan del Caribe, que el teniente Prado Salmón haya hecho aquella captura hace 48 años. Quizá, a bordo de una “Máquina del Tiempo”, como la que imaginó H. G. Wells, ahora Gary pudiera hacer lo contrario en aquella quebrada y sumarse a la columna guerrillera, en vista de que el Comando Antiimperialista que el presidente Morales acaba de crear le impediría combatir, como oficial del ejército, a un grupo de insurrectos extranjeros que son antiimperialistas. El problema es que en aquel momento, el ejército boliviano tenía como función primordial el combatir a todos los insurrectos extranjeros que irrumpieran en territorio boliviano. Eso había aprendido el teniente en el Colegio Militar. En la persona de Prado Salmón, el gobierno actual está causando la mayor humillación de la historia al ejército boliviano. Vacaflor.obolog.com

{
}
{
}

Deja tu comentario Hay que enterrar el caso Rozsa

Identifícate en OboLog, o crea tu blog gratis si aún no estás registrado.

Avatar Tu nombre

Los comentarios de este blog están moderados. Es posible que éstos no se publiquen hasta que hayan sido aprobados por el autor del blog.