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Fuerte olor a pánico

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Recuerdos del presente 

Olor a pánico

Humberto Vacaflor Ganam

 

Cuando comenzaba el largo feriado, el gobierno dispuso que el Banco Central deje de vender dólares, lo que ha tenido un efecto retardado en las redes y en los medios. Esa era la idea. Para eso se había elegido el momento de difundir la noticia.

La medida fue lanzada el mismo día en que YPFB entregaba al mercado la tan esperada mezcla de gasolina con etanol, que resulta ser un gasolinazo con sordina. Coincide con el momento en que la producción de diésel oil ha bajado tanto que el país tendrá que importar todo lo que consume.

Y la medida del BCB fue lanzada cuando Argentina anunciaba que estaba recibiendo un tercio del gas que había pedido: 7 millones m3/d en lugar de los 20 comprometidos, mientras el Brasil de Bolsonaro se preparaba para cortar las compras de gas boliviano.

Un trépano casi perdido, a 8.000 metros de profundidad, el más profundo de la historia de Bolivia, y manejado por la muy leal Repsol en Boyuy, era la única esperanza del gobierno de remontar esta crisis, que llega cuando su candidato necesita seguir especulando con la estabilidad económica.

El momento sería apto para que el gobierno se pusiera a gritar de pánico, pero se limita a lanzar medidas de angustia con la esperanza de que el electorado no las interprete como tales, porque confía en que muy pocos entienden de qué se trata todo esto.

En las horas en que se conocía la decisión de suspender la venta libre de los dólares, y quizá volver al Bolsín, Argentina estaba estrenando en la frontera unos aparatos capaces de detectar la cocaína boliviana.

Y se conocía que el nuevo presidente de Brasil ha decidido proteger su país de la invasión de droga, para lo que considera la posibilidad de cerrar la frontera con Bolivia.

En suma, se estaban cerrando los principales mercados vecinos de exportación de cocaína. No se sabe lo que ocurra con los mercados más lejanos, como Venezuela, porque esos son secretos militares.

Es decir que el blindaje de la economía boliviana estaba amenazado. Quizá no haya llegado a su crisis final, pero es seguro que enfrenta la peor crisis de los últimos veinte años.

Es cierto, el candidato sigue en sus afanes, gastando dinero de los bolivianos. Pero las decisiones que toma su gobierno son síntomas de pánico.

Vacaflor.obolog.com 

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