Avisar de contenido inadecuado

Feria de las ilusiones

{
}
Los caminos de América Latina

Humberto Vacaflor

Con los datos del último Latinobarómetro, The Economist dijo hace dos semanas que los latinoamericanos ya no esperan nada bueno del mercado y que han optado por esperarlo todo del Estado. Esos datos, en efecto, reflejan una especie de desencanto respecto de las leyes del mercado, de las que los latinoamericanos han dejado de esperar una más justa distribución de la riqueza. Y han optado por dirigir sus exigencias a un Estado con mayor presencia en la economía, aunque sin llegar a proponer fórmulas socialistas.
En el otro extremo de esta realidad, hay otro desencanto que se está dando en América Latina. Es el apresurado proceso de cambio que vive Cuba, donde la gente parece que ha dejado de esperar nada del Estado y está deseando que llegue el capitalismo, seguramente con la ilusión de que las leyes del mercado vengan a resolver por lo menos los problemas de abastecimiento de alimentos.
Como en una feria, América Latina muestra ahora pueblos angustiados que van en busca de las soluciones y en esos ajetreos unos están de ida hacia el socialismo y otros de vuelta, los unos decepcionados del mercado y los otros del socialismo. Es el paraíso de los vendedores de ilusiones. Si esto no funciona, vayamos al otro extremo, es el mensaje de esos traficantes de ilusiones, que son los políticos.
El caso de Cuba es uno de los extremos, pues muestra a un país que está de vuelta de un experimento al que otros quisieran llegar. Raúl Castro está tan impaciente que no quiere esperar a que se produzca la muerte de su hermano para comenzar a recorrer el camino hacia la reimplantación de las leyes del mercado en la isla. Hace un mes estuvo en Roma, adonde fue por razones de salud. Ese dato, ya muy revelador, no es nada frente al otro: Raúl Castro se fue a jugar golf en Roma.
Mientras el hermano del comandante hace estos gestos, empresas petroleras norteamericanas participan en la licitación para explorar la plataforma submarina cubana. Y una empresa coreana tiene el proyecto de instalar en el puerto de Mariel, famoso puerto, un muelle para recibir los containers que traen productos de ultramar con destino a Estados Unidos. Es que los puertos norteamericanos no dan abasto para atender todo el flujo de importaciones de la sociedad más consumidora del mundo y es preciso buscar puertos auxiliares. Cuba podría servir como atracadero para los barcos que traen bienes de consumo para los norteamericanos. Los cincuenta años de revolución socialista sólo demoraron las cosas.
Los líderes cubanos han decidido resolver los problemas de su población. Y para ello creen que la única solución es acudir al capitalismo. No van a hacer como hicieron los soviéticos, destruir su país en el proceso de cambio, sino como están haciendo los chinos o los vietnamitas. Los cubanos, ¡oh paradoja!, están por convertirse en una nueva Vietnam, pero no el Vietnam guerrillero y combativo, sino el Vietnam convertido en un tigre asiático del capitalismo. Por eso es que alguien preguntó, cuando Hugo Chávez amenazó con convertir a Bolivia en un Vietnam, a cuál de estos se refería, si al guerrillero o al tigre capitalista.

De todos modos, el de Cuba es sólo un caso. Los gobiernos de la región están buscando cómo resolver los problemas de la desigual distribución de la riqueza. Los cubanos quieren comenzar por el principio: hacer que haya alguna riqueza para distribuir. Los otros, donde hay alguna riqueza, están empeñados en resolver la logística de la distribución más equitativa.
Es en este bando donde el Latinobarómetro ha detectado corrientes de electores desencantados con el libre mercado. Lo hacen, hay que advertirlo, cuando la región está atravesando por una de las peores sequías de inversión extranjera que ha tenido en toda su historia.
Convertida en una especie de Australia, aislada de todas partes, Sudamérica está disminuyendo dramáticamente su participación en la economía mundial. Es una región alejada de los centros de consumo. Como dijo Jared Diamond en su libro "Guns, germs and steel", los continentes conectados entre ellos, sin grandes océanos que los separen del resto del mundo, son los que más posibilidades tuvieron y tienen de comerciar y de progresar.
Por lo tanto, Sudamérica, lejos de Dios y ni tan cerca de Estados Unidos, como, en cambio, está Cuba, surgen estas situaciones de angustia porque no tiene posibilidades de comerciar, como hacen los otros continentes. Y es así cómo se da esta feria de la desesperación, de pueblos que van de un lado para otro buscando el progreso.
En esta feria, Bolivia está apuntando hacia nuevas formas de economía, como las que figuran en la lista de utopías que incluye la constitución del MAS, en que las empresas deben ser comunitarias, la propiedad privada debe mostrar que sirve a la comunidad para poder existir, con comisarios aymaras que han de definir si cumple o no.
En fin, que en eso de hacer locuras, en esta feria de los pueblos desesperados de Sudamérica, nos llevamos la flor. Queremos ser socialistas como Cuba, aunque Cuba está de vuelta, o como Venezuela, aunque su socialismo sea sólo de dientes para afuera, no queremos comerciar con Estados Unidos por principio ni queremos que las empresas transnacionales chupasangre nos vengan a ayudar a extraer los recursos naturales que necesitamos para progresar.
La perspectiva es que nos quedemos aislados en medido de un subcontinente aislado. Tendríamos que estar como Cuba, pensando que quizá sea bueno esperar a que haya una riqueza para distribuir, pero nuestra angustia, y sobre todo la de nuestros vendedores de ilusiones, es demasiado grande.
La idea de nuestros líderes de ahora es aplicar en el país el sistema de producción de los ancestros. Un sistema que algún defecto tiene, pues cuando llegaron los españoles, en 1535, no habíamos llegado ni a la rueda ni a la escritura. Los persas lo habían hecho 3.000 años antes.
Lo lindo es que estamos en la feria. Y nos miran. Parece que, en realidad, sólo se trata de eso.

 

{
}
{
}

Comentarios Feria de las ilusiones

como siempre humberto exelente tus articulos. en esta hora tan oscura para bolivia deberiamos hacer un mea culpa. q clse politica mas depredadora y deso esta.
Rafael Canedo Trigo Rafael Canedo Trigo 28/11/2015 a las 13:29

Deja tu comentario Feria de las ilusiones

Identifícate en OboLog, o crea tu blog gratis si aún no estás registrado.

Avatar Tu nombre

Los comentarios de este blog están moderados. Es posible que éstos no se publiquen hasta que hayan sido aprobados por el autor del blog.