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Evo juega con fuego

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Un desafío peligroso

La necesidad de contar con recursos para el TGN ha obligado al gobierno del MAS a lanzarse a la peligrosa tarea de prohibir el contrabando, o por lo menos cobrarle impuestos.

Un país donde 80% de las actividades económicas son entre informales e ilegales, ha recibido esta noticia con inquietud, pero sobre todo con decepción política.

Como hizo Banzer: Hace diez años otro gobierno había tratado de condenar y acabar con otra actividad ilegal, los cocales no autorizados, pero perdió la batalla y quien la ganó fue el líder de los cocaleros ilegales, ahora presidente de Bolivia.

Justamente hace diez años, el gobierno de Hugo Banzer había estado muy cerca de acabar con los cocales del Chapare (todos ilegales), pero la economía no le ayudó. Los precios de las exportaciones legales se fueron al suelo, los ingresos del TGN se derrumbaron de tal manera que los bolivianos optaron por lo prohibido.

Cuando sólo quedaban 600 hectáreas de coca ilegal en el Chapare, Evo Morales aceptaba su derrota y pedía al gobierno de Banzer que permita a su gremio quedarse con esa  mínima superficie. Tres años después la ausencia de los recursos de la coca y sus derivados provocó la crisis política que se llevó a los gobiernos “neoliberales” y convirtió al líder cocalero en presidente.

La herencia que recibió el “proceso del cambio”: una pujante industria petrolera y contratos de exportación, se esfumó en poco tiempo, como resultado de la baja inversión de los empresarios y la desconfianza de los mercados de consumo.

Ataque al contrabando: El péndulo económico abre una nueva etapa de crisis, y lleva consigo el péndulo político (ver página 2).

Prohibir el contrabando en Bolivia podría tener efectos sociales peores que los provocados por el desafío a los cocales ilegales.

Nadie sabe –quizá ni siquiera en el gobierno- cuál es el cálculo que lleva a esta apuesta. Es probable que la guerra al contrabando produzca algunos ingresos al TGN, pero tendrá repercusiones inevitables:

• Los precios de los productos importados subieron entre 30% y 50% ante el solo anuncio de la ley.

• Los votantes que apoyaron al MAS en las ciudades del occidente están decepcionados: “que nos devuelvan nuestros votos” gritaba una comerciante indignada en Oruro.

Estos efectos dañan la imagen que se había estado creando el gobierno de ser un buen administrador de la macroeconomía, pues llevará a un aumento de la inflación. Bonos en peligro: Pero sobre todo hará que el electorado se decepcione.

Los sectores informales e ilegales habían encontrado a su Mesías, pero ahora están decepcionados.

El TGN necesita recursos para pagar los bonos asistencialistas creados por el gobierno. Van tres meses que las madres recién paridas no reciben el bono Juana Azurduy y están en duda los otros bonos.

Se trata de una apuesta política. Faltan cuatro años para que los bolivianos vuelvan a ser convocados a elecciones generales.

Pero los bolivianos son conocidos por modificar los calendarios electorales.

 

Crece la impopularidad

Casi todo lo que hace el gobierno está saliendo mal. La mala racha es producto de errores políticos y del cansancio del electorado.

• Este fin de semana estaba a punto de terminar una durísima protesta de 18 días de los potosinos, agravada por la sorprendente decisión del presidente Morales de no visitar esa ciudad.

• Las huelgas de hambre de los potosinos se realizaban en todas las capitales del país, además de marchas y manifestaciones en el exterior.

• El vicepresidente Álvaro García Linera recibía una larguísima y unánime silbatina de los cochabambinos en Urkupiña.

• Los habitantes de Caranavi expulsaban para siempre al senador masista Fidel Surco, por corrupto.

• Había bloqueos de carreteras entre Santa Cruz y Beni.

• Los comerciantes cerraron los mercados de todo el país en protesta contra la nueva ley de aduanas.

• “Masistas borrachos y corruptos” gritaban los gremiales en La Paz.

División en la cúpula: Todo esto se daba mientras en el seno del MAS seguían las discrepancias cuyo origen podría estar –la sospecha es creciente- en la cúpula del poder.

Mientras el presidente Morales pierde popularidad y sus viajes son a regiones aisladas, sólo para jugar fútbol, el vicepresidente estaba encargado de aplicar políticas impopulares.

Esta tarea era realizada por el vice desde su clara actitud de aspirante a la sucesión presidencial. La eficiencia del equipo de comunicación que acompañó a Morales en sus primeros cuatro años está ahora al servicio del vice.

Todo el aparato está ocupado en la nueva tarea, ajeno a lo que podría estar afectando a la imagen del presidente.

Silbatina en Urkupiña: Lo único que no pudo evitar este eficiente equipo de comunicación es la silbatina con que fue recibido el vice en Urkupiña, que llegó a sorprender a bien pagados “comunicadores” de medios supuestamente independientes.

Fue larguísima la rechifla contra el personaje que hace veinte años encabezaba un grupo terrorista que se llevó US$ 622.000 de la Universidad Mayor de San Simón.

La perspectiva era preocupante. El gobierno había decepcionado a los contrabandistas y comerciantes irregulares de todas las ciudades, había roto con los cooperativistas mineros, pero sobre todo había traicionado a los pueblos originarios a los que supuestamente representaba.

Sólo cocaleros: En este panorama, el MAS sólo retenía el apoyo de los cocaleros. Pero ni siquiera de todos ellos, sino solamente de los del Chapare, pues los de La Paz estaban celosos y molestos.

El presidente Morales estaba obsesionado con la idea de concluir la segunda carretera desde el Chapare hasta la frontera con Brasil, a pesar de toda la resistencia interna y externa que el proyecto provocaba.

Críticas de Serra: El frente externo se complica conforme se avecinan las elecciones brasileñas, pues el candidato opositor, José Serra, confirma cada día la sospecha de que ha decidido usar sus críticas a la coca y la cocaína de Bolivia –y su relación con Morales, el amigo de Lula da Silva- como el caballito de batalla de su campaña.

En el frente interno, los pueblos originarios que serán afectados por la obra estaban superados por el gobierno, pero ignoraban que habían ganado un poderoso aliado en el Brasil.

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