Avisar de contenido inadecuado

La demolición del Estado

{
}
Recuerdos del presente

Métodos coincidentes

Humberto Vacaflor

Señalar las contradicciones del gobierno actual se ha hecho, ya lo dije, un ejercicio extenuante e inútil.
Entonces surge la sospecha de que los hechos en apariencia incoherentes e inconexos tengan algún sentido. Mi sospecha es que todo esto está dirigido a destruir el Estado boliviano.
A ver. Después de comprobar que la nación boliviana existe y que ha generado anticuerpos y antivirus capaces de maniatar a la Asamblea Constituyente y demorar todas las reformas pensadas por los asesores del presidente, no es absurdo pensar que el gobierno, es decir sus asesores, hayan decidido que hay que cortar por lo sano.
Si las instituciones de Bolivia impiden avanzar, si se han convertido en un obstáculo, hay que destruirlo todo para comenzar de cero. Lo que existe, es decir la nación boliviana, es una rémora que se debe extirpar.
¿Cómo se destruye un Estado? ¿Cómo se destruye una nación? Los incas tenían su método, que era muy eficiente.
Quizá estemos ante el método de destrucción de la nación boliviana comenzando por la destrucción de todo lo que es el Estado. Y para ello se van creando territorios donde no rigen las leyes del Estado.
Lo de Escoma, Achacachi y toda la región aymara que vive de pasarle a los peruanos las subvenciones bolivianas, es el último desagarre de la soberanía boliviana. La Aduana admitió la semana pasada que hay siete zonas rojas en las fronteras (La Paz, Oruro y Tarija) donde no puede controlar el contrabando ni el tráfico de drogas. En el Chapare no manda el Estado boliviano, sino la Federación de Cocaleros que, aunque tiene el mismo presidente que Bolivia, no admite la presencia de la policía boliviana. Los originarios de Chacarilla expulsaron a los cooperativistas mineros con el argumento de que tienen que pagar regalías al ayllu y no al Estado. Y hay muchos casos más.
Aquí surgen coincidencias peligrosas. Coincidencias con uno de los poderes económicos más grandes del mundo. La táctica de crear territorios adonde no llegan las leyes es un invento del narcotráfico. En Colombia tiene extensos territorios patrullados por unos mercenarios que se hacen decir guerrilleros. En Perú hay en este momento siete provincias en emergencia porque las quieren controlar los terroristas de Sendero Luminoso, convertidos ahora en mercenarios del narcotráfico. Hay dos estados en México donde el narcotráfico está ya en la lucha territorial con el ejército de ese país. Y en Río de Janeiro el narcotráfico está usando bazzokas contra el ejército brasileño.
Si existe este plan de destruir al Estado boliviano, la mafia está feliz. Lo que llamamos mafia son las organizaciones que surgen en todas partes para llenar los vacíos que deja el Estado. Cuando se destruyó la URSS, y mientras el Estado ruso se organizaba, las mafias gobernaron Rusia. Las mafias del narcotráfico no tendrían en Bolivia solamente 435 pistas de aterrizaje clandestinas, como ahora, sino muchas más. Mientras el territorio que ahora es Bolivia se organice en un nuevo Estado, reinaría la mafia.
Sería una coincidencia de métodos con los que quieren destruir Bolivia para refundarla.
Pero todo esto parece demasiado elaborado. Y un amigo me dijo que no, que el gobierno no tiene ningún plan, ninguna estrategia. Que todo está dejado al caos.

{
}
{
}

Deja tu comentario La demolición del Estado

Identifícate en OboLog, o crea tu blog gratis si aún no estás registrado.

Avatar Tu nombre

Los comentarios de este blog están moderados. Es posible que éstos no se publiquen hasta que hayan sido aprobados por el autor del blog.