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Consejos de Mandela para Evo

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El Legado Político de Mandela: Sudáfrica y Bolivia

Por: Andrés Tórrez Villa-Gómez

Einstein decía que la definición de locura es: Seguir haciendo lo mismo y esperar resultados diferentes. Nelson Mandela fue el principal líder mundial del siglo XX en iniciar una forma diferente de resolver los conflictos de su nación. Para él la concertación empieza cuando rompemos con las formas tradicionales de afrontar el conflicto. Para construir confianza debemos confiar, para construir amor debemos, primero. amar, para construir paz, debemos primero dar paz y dar el ejemplo. Son conceptos simples pero difíciles de llevar a la práctica.

Roelf Meyer, Ministro de Asuntos Constitucionales de Nelson Mandela, y uno de los principales expertos en conflictos del mundo, me comentaba durante su primera visita a Bolivia, en Octubre de 2004, que de todos los países que visitó, Bolivia era el país donde la experiencia de Sudáfrica tiene mayor relevancia y podría ayudar mucho al fortalecimiento de la democracia. Al presentar las conclusiones de diez años de trabajo de la Comisión de Reconciliación y Verdad de Sudáfrica, el Arsobispo Desmond Tutu, Premio Nobel de la Paz, decía: “.......Ningún país dividido tiene un futuro si insiste en seguir adelante sin verdad y perdón...... la verdad nos ha liberado literalmente para estar en paz con nosotros mismos.....La memoria y el perdón han permitido que nuestras recordadas pesadillas estén consignadas al pasado..... Es mi más profundo deseo que los Iraquíes y otros pueblos perseguidos por el pasado puedan encontrar el camino para vivir con la conciencia en paz.” [1]

Desde el año 2002 vengo trabajando de cerca con Sudáfrica para destacar la relevancia de las lecciones de ese país para las democracias del mundo y en especial para América Latina y Bolivia. A continuación comparto un pasaje de mi trabajo resumiendo las conclusiones de una misión que organicé para la visita de Evo Morales a Sudáfrica en enero de 2006. En esa ocasión visitamos varios lugares y personajes claves del proceso democrático y de reconciliación de Sudáfrica, con excepción de la visita a Nelson Mandela, quien se encontraba fuera del país. Las reuniones fueron con el Presidente de Sudafrica, successor de Mandela: Thabo Mbeki, Ministros de Estado, Desmond Tutu y varios líderes políticos y sociales. De este viaje se pueden resumir cinco mensajes esenciales de Nelson Mandela sobre el proceso sudafricano que el Presidente Tabo Mbeki le transmitió a la misión boliviana.

• El primer mensaje se refirió al poder de liderar con popularidad y reconocimiento internacional. El ser elegido con gran mayoría popular, esperanza, y reconocimiento internacional es un milagroso privilegio y una oportunidad que pocos hombres y lideres pueden tener. Este privilegio debe ser utilizado para construir una verdadera concertación nacional sobre el futuro de un país. Mandela aprovechó el privilegio de la popularidad como una responsabilidad con la historia que debería estar por encima de las ambiciones de poder de corto plazo. El privilegio de tener a la comunidad internacional pendiente de un país es una oportunidad en un millón, que no podía desaprovecharse. Nelson Mandela supo valorar esta oportunidad para convertirse en el líder del continente africano y el aliado natural para las inversiones extranjeras. Cuando Mandela era premiado o invitado al exterior utilizaba cada momento para explicarle al mundo que lo que Sudáfrica necesitaba no eran premios ni reconocimientos, sino socios que inviertan y crean en su país para contribuir a su pacificación, desarrollo y lucha por la igualdad. Como resultado de estos esfuerzos Sudáfrica se convirtió en una potencia productiva en el continente, atrayendo inversores, socios de todas las ideologías y tendencias políticas. Llegaron capitales estadounidenses, europeos, africanos, chinos, indios, etc. generando nuevos empresarios negros y blancos competitivos en el mundo global y con África como primera prioridad en sus objetivos de mercado. Así se consiguió la sede de los mundiales de rugbi, cricket y fútbol entre otros.

• El Segundo mensaje se refería a gobernar con y para TOD@S. Para esto fue importante liderar un acercamiento a los sectores que desconfiaban de su poder, para garantizar un gobierno de unidad y concertación nacional sobre el futuro libre de Sudáfrica. Mandela tenía como principal objetivo convencer a la oposición blanca que él podía ser el mejor líder no solo para los negros, sino para todos y construir así una nación intercultural moderna. Para lograr este objetivo invitó al presidente blanco opositor saliente F. W. de Klerk a ser su Vicepresidente y Jefe de Gabinete de Ministros. Le pidió su colaboración  para nombrar el mejor equipo económico y así garantizar una economía sólida. Le explicó que la lucha por la libertad que lideraba Mandela, no era la lucha para que los negros se liberen de los blancos, sino para que negros, blancos y todos se liberen de la idea de pensar que son diferentes. Se trataba de liberar a la nación de una cultura de desigualdad y confrontación que estaba destruyendo sus oportunidades de desarrollo. Juntos somos más grandes, más inteligentes, más fuertes y más libres, decía Mandela durante el proceso de negociaciones entre 1990 y 1994, tiempo que duraron las negociaciones desde su liberación hasta la celebración de las primeras elecciones interraciales.

• El tercer mensaje se refería a la importancia de sumar virtudes y complementar capacidades para ser mas competitivos. Destacó la capacidad de Mandela para hacer una alianza con todo el tejido empresarial del país y construir una estrategia conjunta sobre la cual se formaría la futura nación plural y diversa, incluyente de nuevas élites indígenas. Le sugirió convocar a los empresarios del país para diseñar con ellos un proceso de inclusión productiva, garantizando sus inversiones, sus instituciones y un gobierno promotor de la producción privada y garante de los derechos propietarios, pero con una visión social, solidaria y reguladora de la economía. Mandela diseñó junto a los empresarios blancos y negros una política de “Black Empowerment” o “Empoderamiento Negro” que obligaba a todas las empresas del país a entrenar y promocionar nuevos empresarios negros que ayuden a sus empresas a entrar en los mercados del África y el mundo. Esta política probó ser tan eficiente para mejorar los negocios de Sudáfrica que convenció a los empresarios más conservadores de que con una sociedad más igualitaria crecía el mercado local y las oportunidades de entrar en el mercado africano de todo el continente. Así lideró el paso de una Sudáfrica avergonzada de su pasado racista y bloqueada económicamente por el mundo global, a una Sudáfrica productiva, competitiva, orgullosa de su identidad, de su diversidad, sustentada en sus diferencias como ventajas competitivas. Nació una nación líder en el continente africano y una de las 15 potencias económicas más importantes del mundo moderno. Sus empresas ya no son blancas ni negras ni estatales: son plurales, diversas y eficientes, basadas en la capacidad profesional de sus empleados, que sin importar su color o raza son elegidos por sus capacidades particulares.

• El cuarto mensaje estuvo dirigido al proceso constituyente, donde Mbeki explicó que La Asamblea Constituyente debiera ser autónoma e incluyente, con una independencia que garantice su legitimidad y la aprobación de TODOS los bolivianos, especialmente de la oposición que vería con desconfianza la posibilidad de un proceso para todos. Le sugirió soltar la Asamblea para que se convierta en la Asamblea del pueblo, que evite la manipulación y control de su trabajo, la legitimidad y eficiencia de su gestión. El mensaje sugería un proceso amplio sin exclusiones para nadie prevalezca, de tal forma que el texto constitucional aprobado sea apoyado por el 90% como la piedra fundamental de una nueva nación que esté por encima del Presidente y de cualquier líder temporal. Al firmar esa Constitución el Presidente firmante pasaría a la historia como el líder de un Nuevo contrato social, pero que ese paso tenía el precio de no manipular el proceso constituyente. Mandela peleó arduamente para pedirle a la Asamblea Constituyente que no ponga la palabra “negro” en la constitución, ya que esto implicaba que si se define la raza negra en la constitución se estaría admitiendo que los negros son diferentes a los blancos. La constitución no necesita tener capítulos especiales para nadie, sino una convicción absoluta de que la Ley es para TOD@S. Cuando la Constitución fue aprobada, le pidió al Ministro de asuntos Constitucionales que mande demoler las cárceles de la era del Apartheid y que con esas  piedras y escombros construya el edificio de la nueva Corte Constitucional como símbolo de una nueva era fundada en el dolor de un pasado injusto, pero con la esperanza y convicción de un futuro libre y mas justo.

• El quinto mensaje se dirigió al poder político. El poder corrompe, por eso es imprescindible renovar los liderazgos. Mandela estaba seguro que los liderazgos y el poder son temporales, que las grandes revoluciones se logran con renovación de liderazgo, formando nuevos líderes que mejoren y construyan sobre los logros de los mayores. Mandela dejó el poder a las nuevas generaciones, gobernó solamente 4 años, que fueron suficientes para que Sudáfrica empiece una nueva era bajo su ejemplo. Preparó nuevos líderes en su partido para continuar el legado. Ordenó que se formen escuelas de gestión pública y liderazgo en su partido, que se fomenten espacios para una carrera de servicio político y profesional de la gestión pública. Se inició un proceso de profesionalización pública basada en resultados y gestión meritocrática. El líder del partido ANC, y posteriormente Presidente de Sudáfrica, Kgalema Petrus Motlanthe, explicaba que el principal error del ANC en el comienzo del gobierno de Mandela fue no iniciar un proceso de renovación de liderazgo desde las bases. Cuando un partido político obtiene el poder con gran mayoría, lleva sus principales lideres al sector publico, descuidando los liderazgos del partido que tienen cercanía a la gente y las demandas sociales inmediatas. El error fue identificado y se iniciaron políticas partidarias de renovación para nuevos líderes.

Queda a su criterio, señor lector, si los mensajes del Presidente de Sudáfrica llegaron a impactar o no. Lo cierto es que el legado de Nelson Mandela es relevante no sólo para presidentes sino para tod@s. Aunque Nelson Mandela no logró cambiar o erradicar totalmente la pobreza y exclusión de los negros en su país, logró un Nuevo paradigma de paz, libertad y convivencia en la diferencia. Pudo sembrar en los líderes de su país y el mundo la convicción y decisión de dejar el rencor y el pasado para construir un futuro libre para Todos. Sin embargo la responsabilidad de este futuro la deben compartir los ciudadanos del país y no solamente los gobernantes.

Madiba vive sus últimos momentos junto a nosotros y su legado es tan grande como profundo en los ámbitos político, social, económico, familiar, individual, espiritual y humano. Desde estas líneas cada semana compartiré con ustedes pasajes de su vida y su legado que espero sean tan importantes como lo fueron y lo son para mi.

“Raza, cuando se habla de razas, si alguien gana, todos pierden”......Nelson Mandela.

 


[1] Texto extraído del documento “Desmond Tutu: The lessons of South Africa”.

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