Avisar de contenido inadecuado

Comandante cocalero: suspenda su campaña

{
}

Economía de palabras

 

Congelar la campaña

 

Humberto Vacaflor Ganam

 

A veces surgen razones de
fuerza mayor que cambian todas las agendas.

El país está viviendo
ahora, desde el estallido de los hechos de Apolo, un peligro que pocas veces se
ha visto.

Mientras hay versiones
contradictorias sobre la cantidad de muertos en las emboscadas de los cocaleros
al ejército, el presidente Evo Morales sigue haciendo campaña.

Lo que ha ocurrido en
Apolo es el surgimiento de un grupo irregular que viene a cuestionar el
monopolio del uso de la fuerza que la CPE asigna al Estado nacional.

El propio gobierno dice
que los causantes de las bajas al ejército nacional en Apolo podrían ser
extranjeros, quizá ciudadanos peruanos.

Peor todavía. Estaríamos ante
el caso de un grupo armado compuesto por extranjeros, lo que configura una situación
de amenaza internacional a la soberanía boliviana.

Algo similar ocurrió en febrero
de 1967 cuando se informó que un grupo armado había comenzado a atacar a las
fuerzas del ejército en la zona de Ñancahuazu.

Que el presidente Morales
siga en campaña es no solamente irresponsable, sino una actitud que podría ser
considerada traición a la patria. Hay una amenaza externa al territorio
nacional, según dice el ministro Carlos Romero.

Debería suspender la
campaña electoral el presidente y dedicar su tiempo a gobernar, comenzando por
enfrentar los desafíos que se presentan contra Bolivia.

Y debería establecer
quién es el responsable de la vergonzosa situación en que ha quedado el país
ante la comunidad internacional por la falta del informe sobre la coca.

Quizá tuviera que preguntarse
por qué los cocaleros están nerviosos, y así llegaría a entender que el informe
sobre la coca pone tensos a todos ellos. El mencionado informe debe señalar
cuántas hectáreas hacen falta para producir la coca con fines legales.

Cuando se conozca ese
dato, los cocaleros de Yungas, de Chapare, de Apolo, de todos los parques
nacionales comprendidos por los cultivos ilegales, sabrán que sus plantaciones
tienen que reducirse.

Los que conocen la situación
real dicen que en el país existen 52.000 hectáreas de cocales, que abarcan
territorios de siete de los nueve departamentos.

Escribo estas líneas en
Lima, donde acabo de escuchar al presidente Ollanta Humala informando que su
gobierno está a punto de expulsar a Sendero Luminoso del territorio de los ríos
Apurrimac y Ene.

Qué envidia.

Vacaflor.obolog.com

 

 

 

{
}
{
}

Deja tu comentario Comandante cocalero: suspenda su campaña

Identifícate en OboLog, o crea tu blog gratis si aún no estás registrado.

Avatar Tu nombre

Los comentarios de este blog están moderados. Es posible que éstos no se publiquen hasta que hayan sido aprobados por el autor del blog.